sábado, 14 de julio de 2012

Estudio de la situación de las federaciones vascas



Mujeres deportistas con la Consejera de Cultura
y la Directora de Emakunde

La Dirección de Deportes del Gobierno Vasco ha realizado durante los dos últimos años un análisis de las federaciones deportivas vascas con el fin de conocer su verdadera situación y perspectivas de futuro. El objetivo es generar propuestas que contribuyan a reordenar las federaciones y su papel dentro del sistema deportivo, además de colaborar en la optimización de su actividad


Conclusiones

1.- Los retos principales a los que se enfrentan las federaciones son, por este orden, su financiación, la adaptación a los cambios y a las nuevas demandas de la sociedad y la profesionalización de sus estructuras.

2.- Al margen de las subvenciones de la Administración, el patrocinio, la oferta de servicios deportivos, la organización de eventos, la formación, la gestión de instalaciones y los ingresos por licencias podrán ser las fuentes para su financiación. El porcentaje de financiación no pública de una federación debería estar, por lo menos, entre el 40% y 60%. Los datos indican que la media general se encuentra por debajo de esta cifra. El 46,8% de federaciones tiene un nivel de autofinanciación menor del 40%. En cuanto al margen de beneficio bruto generado por la expedición de licencias, el 66% de federaciones obtiene un margen menor del 40%.

3.- La sociedad demanda una mayor orientación hacia el deporte de participación, aunque actualmente las federaciones están ligadas fundamentalmente al deporte de competición.

4.- El nivel de profesionalización de las federaciones y la formación y cualificación de su personal no es el adecuado. Las federaciones no deberían fundamentarse en el voluntariado para garantizar su buen funcionamiento. Las federaciones vascas disponen en total de 67 personas contratadas, 33 a tiempo parcial y 34 a tiempo completo, lo que supone un trabajador por cada 2.439 licencias. Actualmente el gasto general en formación se sitúa en el 7%, entre formación recibida por el personal ligado a las federaciones y la formación ofertada para ampliar la base de entrenadores y entrenadoras o jueces y juezas de cada modalidad.

5.- El seguro es la motivación principal para tramitar la licencia deportiva, seguido de la posibilidad de poder participar en competiciones oficiales. Si atendemos a que la tendencia parece ir hacia la práctica del deporte de ocio y participación la liberalización del seguro de las licencias a través de seguros privados y pólizas multirriesgo puede suponer una fuga importante de federados y federadas.

6.- Se considera necesaria una reducción del número de federaciones en la CAPV. El 46,8% de federaciones tiene menos de 1.000 licencias. Además, las federaciones de una misma modalidad deportiva deberán mejorar su nivel de colaboración y su relación con la Administración.

7.- El papel de las uniones o asociaciones de federaciones deberá ser más importante en el futuro. Se deben incrementar sus funciones en torno a la idea de construir bases y estructuras administrativas comunes para las federaciones. Actualmente, el 44,6% de federaciones tiene un gasto estructural (personal y gastos de funcionamiento) mayor del 40% de su gasto total.

8.- Las federaciones deberán responder mejor a los intereses diferenciados de las mujeres. Dotar al deporte de un componente más social y participativo frente al competitivo podría motivar a las mujeres a ser partícipes de una federación. Sin embargo, no se prevé que lleguen a participar en este ámbito en la misma proporción que los hombres. El porcentaje de licencias de mujeres deportistas se sitúa en torno al 21% y el 75% de federaciones no llega al cupo de 40% de mujeres sugerido por la ley de igualdad. En las juntas directivas, la participación de las mujeres no llega al 15% y el 92,6% de las federaciones no cumple el cupo mínimo del 40%.

9.- La motivación para participar en la gestión de una federación se relaciona con la cercanía a los órganos de poder y las relaciones sociales. El interés de algunas personas por mantenerse en sus cargos obstaculiza el cambio generacional. La duración máxima de los mandatos de las direcciones federativas debería ser de 8 años. El actual sistema electoral federativo no es percibido como verdaderamente democrático.

10.- Por familias, los datos analizados indican que las modalidades no olímpicas, entre las que se encuentran las más orientadas hacia el deporte de participación, son las que más licencias tienen, el 58%, mejor nivel de autofinanciación, un 63%, menor subvención por licencia, casi 12 euros, y menor gasto estructural, un 23%.